El Día Mundial de los Defectos de Nacimiento se conmemora cada 3 de marzo y tiene como objetivo generar conciencia sobre las malformaciones congénitas, promover su prevención y destacar la importancia del diagnóstico temprano y la atención adecuada desde el nacimiento.

Esta fecha busca visibilizar una realidad que afecta a millones de familias en todo el mundo y reforzar el compromiso de los sistemas de salud con la salud maternoinfantil.
¿Qué son los defectos de nacimiento?
Los defectos de nacimiento, también conocidos como anomalías congénitas, son alteraciones estructurales o funcionales que se desarrollan durante el embarazo y están presentes al nacer. Pueden afectar distintas partes del cuerpo, como el corazón, el cerebro, los órganos, los huesos o el metabolismo.
Algunos defectos son leves y no comprometen la calidad de vida, mientras que otros pueden causar discapacidades permanentes o requerir atención médica especializada.
Esta jornada pone el foco en la prevención, ya que muchos de estos trastornos pueden reducirse mediante atención prenatal adecuada.
Organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud subrayan que la detección precoz y el acceso a servicios de salud de calidad son claves para mejorar el pronóstico y la calidad de vida de los niños afectados.
El Día Mundial de los Defectos de Nacimiento recuerda la importancia de proteger la salud desde antes del nacimiento, apoyar a las familias afectadas y fortalecer los sistemas de prevención y atención temprana.