El Día Mundial del Pangolín se celebra cada 21 de febrero con el objetivo de dar visibilidad a uno de los animales más desconocidos y, al mismo tiempo, más amenazados del planeta.

El pangolín es un mamífero insectívoro cubierto de escamas de queratina, únicas entre los mamíferos. Vive en regiones de África y Asia y se alimenta principalmente de hormigas y termitas, desempeñando un papel clave en el equilibrio de los ecosistemas.
Cuando se siente amenazado, se enrolla formando una bola, un mecanismo de defensa eficaz frente a depredadores naturales, pero inútil frente a los humanos y el tráfico ilegal.
Es el mamífero más traficado del mundo. Sus escamas y su carne han sido objeto de comercio ilegal durante décadas, lo que ha llevado a que todas las especies de pangolines se encuentren actualmente en peligro de extinción.
Origen del Día Mundial del Pangolín
El Día Mundial del Pangolín fue impulsado por organizaciones conservacionistas internacionales para alertar sobre el rápido declive de sus poblaciones. La fecha se ha convertido en un altavoz global para divulgar información científica, promover leyes más estrictas y apoyar programas de protección y rescate.
Con el tiempo, esta jornada ha ganado relevancia en campañas educativas, documentales y acciones de sensibilización en todo el mundo.
La celebración suele incluir actividades educativas, charlas sobre biodiversidad, campañas en redes sociales y apoyo a organizaciones dedicadas a la conservación de la fauna. También es un buen momento para informarse y rechazar productos derivados de animales silvestres.
Proteger al pangolín es proteger los ecosistemas de los que todos dependemos. Este día recuerda que incluso las especies menos conocidas merecen atención, respeto y un futuro en el planeta.