Próximo Presentación del SeñorLunes, Febrero 2, 2026
La Presentación del Señor es una celebración cristiana que conmemora el momento en que Jesús fue presentado en el Templo de Jerusalén por María y José, cumpliendo con la ley judía.
Tiene lugar 40 días después de la Navidad, por lo que se celebra cada 2 de febrero, y es una de las festividades más antiguas del calendario litúrgico cristiano.
Esta fecha marca simbólicamente el cierre del ciclo navideño y combina elementos bíblicos, religiosos y culturales que se han mantenido vivos durante siglos en distintos países.
Origen y significado de la festividad
Presentación de Cristo en el Templo, de Fray Bartolomeo
Según el Evangelio de Lucas, la ley de Moisés establecía que todo primogénito varón debía ser presentado al Señor y que la madre debía cumplir un rito de purificación cuarenta días después del parto. En ese contexto, Jesús es reconocido en el templo por Simeón y Ana como la “luz para alumbrar a las naciones”, una idea central de esta celebración.
Por este motivo, la Presentación del Señor también es conocida como la fiesta de la Luz, ya que representa a Cristo como guía espiritual y esperanza para la humanidad.
La Candelaria y el simbolismo de la luz
En muchos países, la Presentación del Señor se celebra bajo el nombre de Día de la Candelaria. La tradición de bendecir velas tiene un fuerte simbolismo: la luz como signo de fe, protección y renovación espiritual. Estas velas suelen conservarse en los hogares y encenderse en momentos importantes o difíciles.
La costumbre se ha integrado en celebraciones populares que mezclan religión, cultura y tradiciones locales, especialmente en América Latina y Europa.
La Presentación del Señor en distintos países
Aunque su origen es religioso, la forma de celebrar la Presentación del Señor varía según el país. En algunos lugares se realizan procesiones y misas solemnes; en otros, la fecha se vincula a tradiciones gastronómicas, fiestas populares o reuniones familiares.
En países como México, Perú, España o Bolivia, esta festividad mantiene un fuerte arraigo cultural y continúa siendo una fecha significativa dentro del calendario anual.
Más allá de su significado litúrgico, la Presentación del Señor es una celebración que invita a reflexionar sobre la fe, la luz y los nuevos comienzos. Su permanencia en el tiempo demuestra cómo las tradiciones religiosas pueden adaptarse a distintas culturas sin perder su esencia.