La Festividad de Santa Escolástica se celebra cada 10 de febrero para conmemorar la vida y el legado espiritual de una de las figuras femeninas más importantes del monacato cristiano.
Su historia está profundamente ligada a los orígenes de la vida monástica en Occidente y a valores como la fe, la contemplación y la fraternidad.

Santa Escolástica es venerada como patrona de las monjas y de la vida contemplativa, y su figura representa la dedicación espiritual, la oración y la búsqueda de una vida centrada en la fe.
Su conmemoración es una oportunidad para recordar el papel de las mujeres en la historia religiosa y su influencia en la espiritualidad cristiana. Además, su vida es símbolo del equilibrio entre contemplación y comunidad, valores que siguen siendo centrales en muchas tradiciones monásticas.
Vida de Santa Escolástica
Santa Escolástica vivió en el siglo VI y fue hermana gemela de San Benito de Nursia, fundador de la orden benedictina. Desde joven eligió la vida religiosa y fundó una comunidad de mujeres consagradas cerca del monasterio de Montecasino, en Italia.
Según los relatos tradicionales recogidos por San Gregorio Magno, Escolástica y Benito se reunían una vez al año para dialogar sobre temas espirituales. Uno de los episodios más conocidos cuenta que, tras una de estas reuniones, Escolástica oró para prolongar el encuentro y una fuerte tormenta impidió a Benito regresar al monasterio.
Este pasaje suele interpretarse como una enseñanza sobre el poder del amor y la oración. Santa Escolástica falleció alrededor del año 543, y poco después fue venerada como santa por la Iglesia.
¿Cómo celebrar Santa Escolástica?
La Festividad de Santa Escolástica se conmemora principalmente en monasterios y comunidades religiosas, donde se celebran misas especiales, oraciones y momentos de reflexión. En algunos lugares, también se realizan actividades culturales y encuentros dedicados a la historia del monacato y a la espiritualidad benedictina.
Más allá del ámbito religioso, esta fecha invita a reflexionar sobre el valor del silencio, la vida interior y la importancia de los vínculos espirituales.