El 16 de febrero se celebra el Día Mundial de las Almendras, una fecha dedicada a reconocer el valor nutricional, económico y cultural de este fruto seco tan presente en la alimentación de muchos países.
Aunque puede parecer una celebración curiosa, las almendras tienen un papel importante tanto en la gastronomía como en la agricultura y la nutrición.

La almendra es la semilla del fruto del almendro (Prunus dulcis), un árbol originario de Asia Central que hoy se cultiva en muchas regiones de clima templado.
Aunque comúnmente se consideran frutos secos, botánicamente no lo son, ya que no provienen de un fruto seco cerrado, sino del interior de un fruto con hueso.
El cultivo del almendro tiene una fuerte tradición en regiones mediterráneas, donde forma parte del paisaje agrícola y de la cultura gastronómica. A nivel mundial, los principales productores son Estados Unidos (especialmente California), España, Australia y otros países del Mediterráneo.
Almendra: más que un fruto seco
El Día Mundial de las Almendras no solo celebra un alimento. También invita a reflexionar sobre:
- La agricultura sostenible
- El consumo responsable
- La importancia de los productos naturales en la dieta
Además, el almendro es uno de los primeros árboles en florecer cada año, convirtiéndose en símbolo de renovación y esperanza en muchas culturas.
El objetivo de esta jornada es promover el consumo responsable de almendras, difundir sus beneficios para la salud e impulsar la industria de los frutos secos. En distintos países productores esta fecha también sirve para visibilizar el trabajo del sector agrícola.