El Día Internacional del Leopardo Árabe se celebra cada 10 de febrero con el objetivo de dar visibilidad a uno de los grandes felinos más amenazados del planeta y concienciar sobre la urgencia de proteger su hábitat.
Aunque es poco conocido fuera de su región, el leopardo árabe es una pieza clave de los ecosistemas desérticos y montañosos de la península arábiga.

Esta fecha fue impulsada por organizaciones de conservación y autoridades ambientales de Oriente Medio para destacar la situación crítica del leopardo árabe (Panthera pardus nimr), cuya población silvestre se estima en menos de 200 ejemplares.
Este es un día para promover acciones de conservación, educación ambiental y cooperación internacional destinadas a evitar su extinción.
¿Qué es el leopardo árabe y por qué está en peligro?
El leopardo árabe es una subespecie del leopardo africano y asiático, pero de menor tamaño. Está perfectamente adaptado a entornos extremos, como montañas áridas y zonas semidesérticas.
Habita principalmente en áreas de Omán, Yemen y Arabia Saudí, donde cumple un papel fundamental como depredador tope, ayudando a mantener el equilibrio natural de la fauna local.
La situación del leopardo árabe es especialmente delicada debido a varios factores combinados. La pérdida de su hábitat natural, la caza furtiva, la disminución de presas y los conflictos con comunidades humanas han reducido drásticamente su población.
Además, al tratarse de un animal esquivo y solitario, su seguimiento y protección resultan complejos, lo que dificulta los programas de conservación.
¿Cómo se conmemora este día?

El Día Internacional del Leopardo Árabe se aprovecha para difundir información, impulsar campañas educativas y apoyar proyectos de conservación en reservas naturales y centros de cría controlada.
También es una fecha clave para recordar que la protección de esta especie no solo implica salvar a un animal emblemático, sino preservar ecosistemas enteros de los que dependen muchas otras formas de vida.
El leopardo árabe se ha convertido en un símbolo de la lucha por la biodiversidad en regiones áridas del mundo. Su supervivencia representa un desafío, pero también una oportunidad para demostrar que la convivencia entre el ser humano y la naturaleza aún es posible.
Conocerlo y hablar de él es el primer paso para evitar que desaparezca en silencio.