El Día Mundial del Trastorno Bipolar se celebra cada 30 de marzo. La fecha fue elegida en honor al nacimiento de Vincent van Gogh, el pintor neerlandés que nació ese día de 1853 y que, según análisis realizados después de su muerte, habría padecido este trastorno.
Una forma de recordar que detrás de cada diagnóstico hay una persona con una historia, una sensibilidad y una vida.

Qué es el trastorno bipolar
El trastorno bipolar es una enfermedad mental que afecta al estado de ánimo de una forma intensa y oscilante. Quien lo padece atraviesa episodios de euforia o manía (puede sentirse con una energía desbordante) y episodios de depresión profunda (tristeza y falta de energía). Entre ambos polos, la persona puede pasar períodos de estabilidad completamente normal.
Lo que hace especialmente difícil este trastorno no son solo los episodios en sí, sino el tiempo que puede pasar hasta recibir un diagnóstico correcto.
Por qué se eligió el 30 de marzo
La Sociedad Internacional de Trastornos Bipolares (ISBD), junto con la Fundación Internacional Bipolar (IBPF) y la Red Asiática de Trastorno Bipolar (ANBD), establecieron esta fecha en 2017 precisamente por su vínculo con Van Gogh.
El artista vivió sus últimos años marcados por crisis intensas y períodos de extraordinaria productividad creativa, una combinación que muchos especialistas actuales asocian con el trastorno bipolar. Su caso ilustra mejor que ningún otro cómo esta enfermedad puede coexistir con un talento y una sensibilidad excepcionales.