El Día de la Propuesta se celebra cada 8 de febrero, una fecha estratégicamente ubicada pocos días antes de San Valentín. Esto la convierte en una ocasión ideal para quienes desean adelantarse al Día de los Enamorados o sorprender a su pareja con una propuesta distinta y memorable.
Este día invita a celebrar el amor, el compromiso y el deseo de compartir un proyecto de vida en común, ya sea con una propuesta clásica, creativa o totalmente inesperada.
Origen del Día de la Propuesta

Aunque no tiene un origen histórico oficial, el Día de la Propuesta surge en el ámbito cultural y social contemporáneo, impulsado por la popularidad de las celebraciones temáticas relacionadas con el amor.
Con el tiempo, se ha ido consolidando como una fecha simbólica para quienes desean declarar su intención de matrimonio de una manera original y menos predecible.
Esta celebración nace como una forma de destacar la importancia del compromiso dentro de las relaciones sentimentales. A diferencia de San Valentín, centrado en el amor romántico en general, el Día de la Propuesta pone el foco en dar un paso más y formalizar ese vínculo.
También responde a una tendencia moderna: romper con los esquemas tradicionales y recordar que cualquier día puede ser perfecto para decir “sí”, siempre que tenga un significado especial para la pareja.
¿Cómo se celebra el Día de la Propuesta?
No existe una única forma de celebrar este día. Algunas personas optan por propuestas íntimas y sencillas, mientras que otras prefieren grandes gestos, viajes sorpresa o reuniones con familiares y amigos. Lo esencial es que el momento refleje la historia y la personalidad de la pareja.
Cada vez es más común ver propuestas personalizadas, alejadas de los estereotipos, donde lo importante no es el escenario, sino la emoción y el significado del compromiso.
El Día de la Propuesta es una invitación a celebrar el amor con intención y a recordar que el compromiso también puede vivirse con ilusión, creatividad y autenticidad. Para muchas parejas, el 8 de febrero se convierte en el comienzo de una nueva etapa llena de proyectos compartidos.