El Día Mundial de la Encefalitis se conmemora cada 22 de febrero con el objetivo de dar visibilidad a una enfermedad grave y poco conocida, promover el diagnóstico temprano y apoyar a las personas que la padecen y a sus familias.

La encefalitis es una inflamación del cerebro, generalmente causada por infecciones virales, aunque también puede tener origen autoinmune. Puede afectar a personas de cualquier edad y, si no se trata a tiempo, provocar consecuencias graves como convulsiones, daños neurológicos permanentes o incluso la muerte.
Uno de los mayores retos es que sus síntomas iniciales (fiebre, dolor de cabeza, confusión, somnolencia) pueden confundirse con otras enfermedades menos graves, lo que retrasa el diagnóstico.
Es una fecha clave para hablar de salud neurológica, prevención y acceso a tratamientos adecuados.
¿Por qué se celebra el Día Mundial de la Encefalitis?
Esta jornada nace para concienciar a la población y a los sistemas de salud sobre la importancia de reconocer los síntomas a tiempo y actuar con rapidez. También busca impulsar la investigación médica, mejorar los protocolos de atención y dar voz a quienes viven con secuelas neurológicas derivadas de la enfermedad.
Además, el día sirve para combatir la desinformación y recordar que la encefalitis no es una enfermedad rara, aunque sí poco visible.
Aunque los síntomas varían según la causa y la persona, algunos signos requieren atención médica urgente, especialmente cuando aparecen de forma repentina o se agravan rápidamente. La detección precoz puede marcar una gran diferencia en la evolución y el pronóstico.
No todos los casos pueden prevenirse, pero algunas formas de encefalitis están relacionadas con virus para los que existen vacunas, como el sarampión o la varicela. La prevención también pasa por evitar picaduras de insectos transmisores de virus y tratar de forma adecuada las infecciones.
El Día Mundial de la Encefalitis recuerda que conocer los síntomas puede salvar vidas y que la información también es una forma de prevención.