El Día Nacional del Águila Real se conmemora en México cada 13 de febrero, una fecha dedicada a uno de los símbolos más poderosos de la identidad nacional. Más allá de su presencia en el escudo, el águila real representa la historia, la biodiversidad y la riqueza natural del país.
El objetivo es reconocer la importancia cultural y ecológica de esta ave emblemática. La jornada busca sensibilizar sobre su valor como símbolo nacional y sobre la necesidad de protegerla como especie.

El águila real está profundamente ligada a la historia del país. Según la tradición mexica, la fundación de Tenochtitlan ocurrió en el lugar donde se encontró un águila posada sobre un nopal, devorando una serpiente. Esta imagen quedó plasmada siglos después en el Escudo Nacional de México, convirtiendo al águila real en un emblema de origen, fortaleza y resistencia.
Origen del Día Nacional del Águila Real
La conmemoración fue establecida para reforzar la conciencia sobre la conservación del águila real (Aquila chrysaetos), una especie que habita diversas regiones del territorio mexicano, principalmente zonas montañosas y semidesérticas.
Aunque es un ave de gran tamaño y fuerza, el águila real enfrenta amenazas como la pérdida de hábitat, la caza ilegal y la disminución de sus presas naturales. Esta fecha busca impulsar acciones de protección y educación ambiental.
Cumple un papel clave en los ecosistemas donde habita, ya que actúa como depredador tope y ayuda a mantener el equilibrio natural. Su presencia es un indicador de la salud del entorno, por lo que su conservación beneficia a muchas otras especies.
Proteger al águila real implica también preservar los paisajes naturales y la diversidad biológica de México. Este símbolo no pertenece solo al pasado ni al escudo, sino que sigue vivo en los cielos de México. Conocerlo, respetarlo y protegerlo es una forma de preservar tanto la identidad cultural como la riqueza natural del país para las futuras generaciones.