El Aniversario de la Revolución del Poder Popular, también conocida como Revolución de EDSA, se conmemora cada 25 de febrero y recuerda uno de los acontecimientos cívicos más importantes de la historia contemporánea de Filipinas.
Esta fecha celebra el triunfo de la movilización ciudadana pacífica y el valor de la participación popular en la defensa de la democracia.

La Revolución del Poder Popular fue un movimiento social y político que tuvo lugar en 1986, cuando millones de personas salieron a las calles de Filipinas para protestar de forma pacífica contra el régimen autoritario del presidente Ferdinand Marcos.
Las concentraciones se desarrollaron principalmente a lo largo de la avenida EDSA, que dio nombre popular al acontecimiento. Durante varios días, ciudadanos comunes, líderes religiosos, militares disidentes y organizaciones civiles se unieron sin recurrir a la violencia, logrando un cambio político histórico.
¿Por qué se celebra el 25 de febrero?
El 25 de febrero de 1986 marcó el fin oficial del régimen de Marcos y el inicio de un nuevo periodo democrático en el país. Por ello, la fecha se convirtió en un símbolo del poder de la acción colectiva y del compromiso ciudadano con la libertad y los derechos humanos.
En Filipinas, este aniversario ha sido reconocido durante años como una jornada de reflexión nacional sobre la democracia, la justicia y la responsabilidad cívica.
La Revolución de EDSA es recordada en todo el mundo como un ejemplo de resistencia pacífica. Demostró que la movilización no violenta puede generar transformaciones profundas cuando existe unidad social y convicción democrática.
El término “Poder Popular” resume la idea de que el cambio no depende únicamente de líderes políticos, sino también de la participación activa de la ciudadanía.
Una fecha con vigencia actual
Más allá de su contexto histórico, el Aniversario de la Revolución del Poder Popular (EDSA) mantiene un mensaje vigente: la defensa de la democracia, los derechos humanos y la libertad requiere memoria, participación y compromiso constante.
El 25 de febrero no solo recuerda un hecho del pasado, sino que invita a reflexionar sobre el presente y el futuro de las sociedades democráticas en todo el mundo.